Transcripción del Video
Sientes ese vértigo al ver caer tus acciones de software un veinte, treinta o hasta un cuarenta por ciento. Bien. Porque ese miedo que te paraliza es precisamente el ingrediente secreto de las grandes rentabilidades. Hoy vamos a desmontar el pánico del momento: la idea de que la Inteligencia Artificial va a convertir a gigantes como Adobe o Salesforce en piezas de museo de la noche a la mañana. Mientras el mundo entero corre a comprar la pala en la nueva fiebre del oro de la IA, nosotros vamos a analizar con bisturí por qué las minas de oro de verdad, las que ya producen, están a precio de saldo. Agárrate, porque vamos a ponerle números al pánico. El mercado está viviendo una rotación masiva. Los inversores huyen despavoridos de empresas de software consolidadas, líderes en sus sectores, para amontonarse en cualquier cosa que lleve las siglas AI en su descripción. Es una estampida basada en una narrativa, no en unos resultados contables. La idea es que los nuevos modelos de IA generativa harán que nadie necesite las herramientas de estas compañías. Es como si de repente todo el mundo decidiera que los coches son inútiles porque se han inventado los aviones. A ver, campeón, ¿y cómo piensas llegar al aeropuerto? La realidad es que la IA no va a sustituir el software empresarial crítico, lo va a potenciar. Y las empresas que tienen los datos y las relaciones con los clientes son las que van a capitalizarlo. Hablemos de casos concretos, que es donde se ve la locura. Miremos a Salesforce, ticker CRM. Líder mundial en gestión de relaciones con clientes, cayendo un cuarenta por ciento. ¿El motivo? Pánico. ¿La realidad? Cotiza a dieciséis veces beneficios y genera una cantidad de caja absurda. Luego tenemos a Adobe, ticker ADBE. El terror es que una IA que genera imágenes con tres comandos de texto va a destruir su suite creativa. El resultado es que puedes comprar Adobe a doce veces beneficios. Doce. Estos son múltiplos que no se veían desde las peores crisis, momentos que, en retrospectiva, fueron los mejores para comprar. Comprar Adobe a este precio es como haber comprado un apartamento en la playa en 2011. En el momento te sientes un poco loco, pero en diez años te vas a reír del que no se atrevió. Y no es solo el software. Hay otro sector que el mercado ha dejado tirado en la cuneta y que está devolviendo a los accionistas más del diez por ciento anual. Hablaremos de él antes de terminar. Lo más irónico de todo es el divorcio total entre la cotización y la realidad operativa. Los beneficios de estas empresas no se han enterado de la crisis existencial que les atribuye el mercado. Microsoft, ticker MSFT, ha caído casi un veinte por ciento desde máximos a pesar de presentar resultados sólidos y ser, precisamente, uno de los mayores beneficiarios de la infraestructura de IA. SAP, el gigante alemán, presentó resultados que no gustaron por un efecto divisa y el mercado lo castigó con un quince por ciento de caída, ignorando que es un sistema absolutamente crítico para miles de corporaciones globales. Los directivos de estas empresas deben mirar su acción en bolsa y pensar que viven en una realidad paralela. Sus cuentas de resultados dicen una cosa, y el pánico de Wall Street dice otra completamente distinta. Para entender lo baratas que están estas oportunidades, hay que compararlas con lo que el mercado sí está dispuesto a pagar. Miremos a Apple, ticker AAPL. Presentó buenos resultados, sí. Pero cotiza a treinta y una veces beneficios. Treinta y una. Es un múltiplo que exige perfección absoluta para un negocio que, no nos engañemos, sigue siendo cíclico. Pagar treinta y una veces beneficios por Apple ahora mismo es como apostar todo tu sueldo a que no va a llover en Londres durante un mes seguido. Oye, puede salir bien, pero el margen de seguridad es cero. El riesgo que asumes es desproporcionado. Y ahora, cumplamos la promesa. Mientras todos se pelean por el último chip de moda o pagan múltiplos estratosféricos por narrativas de crecimiento futuro, hay empresas que simplemente se dedican a ganar dinero y a devolvérselo a sus accionistas. Hablemos de Comcast, ticker CMCSA, el gigante del cable. ¿Es un negocio sexy? No. ¿Está en boca de todos los youtubers de finanzas? Tampoco. ¿Y sabes qué? Mejor. Presentó resultados mejores de lo esperado y cotiza a siete veces beneficios. Siete. Y lo más importante: entre dividendos y recompras de acciones, está ofreciendo una rentabilidad directa al accionista de más del diez por ciento anual. Mientras los demás persiguen promesas, Comcast está tranquilamente repartiendo dinero contante y sonante, como un abuelo generoso en Navidad. Así que la próxima vez que leas un titular catastrofista sobre cómo la IA va a destruir el mundo del software, respira hondo y mira los números. El mercado a corto plazo es un adolescente con cambios de humor y un déficit de atención severo, pero los beneficios a largo plazo son adultos responsables que siempre acaban poniendo las cosas en su sitio. Aprovechar estos momentos de pánico extremo para comprar negocios líderes a precios de derribo es la estrategia que ha funcionado durante décadas. Y no hay ninguna razón para pensar que esta vez vaya a ser diferente. Si este tipo de análisis sin edulcorantes te aporta valor, ya sabes qué hacer para que el algoritmo nos trate con cariño y podamos seguir desmontando los mitos del mercado. Ahora te toca a ti. ¿Estás aprovechando estas caídas para comprar o crees que el apocalipsis del software es real? Déjame tu opinión y los tickers que tienes en el radar en los comentarios. El debate nos hace más listos a todos.