Transcripción del Video
El mercado está en máximos históricos, pero es un espejismo a punto de estallar.
En los próximos minutos, te voy a enseñar tres formas de invertir en la mayor revolución tecnológica, la inteligencia artificial, y al mismo tiempo te explicaré por qué debes vender casi todo lo demás AHORA MISMO.
La Reserva Federal acaba de bajar los tipos de interés. No es una buena noticia, es una señal de pánico. Y mientras todos celebran, casi un millón de empleos acaban de desaparecer de las estadísticas. Quédate, porque te mostraré cómo protegerte y posicionarte para ganar.
Vamos al grano. Estamos viendo una disonancia peligrosísima. El NASDAQ y el SPY marcan récords, impulsados por una euforia total con la inteligencia artificial. Pero debajo de la superficie, la economía se está rompiendo.
La Fed acaba de recortar los tipos de interés en 25 puntos básicos. No lo han hecho porque la economía vaya como un tiro. Lo han hecho como una “gestión de riesgo” ante la debilidad del mercado laboral. El desempleo ha subido al 4.3% y la creación de empleo es mínima. De hecho, han revisado las cifras pasadas y han hecho desaparecer casi un millón de empleos. Se esfumaron.
Mientras tanto, la inflación subió un 2.9% el mes pasado y se espera que siga aumentando en 2025 y 2026, sobre todo por los nuevos aranceles. La propia Fed está completamente dividida, la votación fue de 10 a 9. No hay consenso, solo fragilidad.
Todos los indicadores adelantados, como el consumo, los permisos de construcción o el ISM, apuntan a una desaceleración económica inminente. El rally actual es una trampa. Es una euforia a corto plazo que ignora los riesgos reales. Estamos en un juego de sillas y la música está a punto de parar.
Por eso, mi visión sobre los índices como el Triple Q (QQQ) o el SPY es bajista. Este no es un mercado para los débiles de corazón. La estrategia es clara: vende cuando hay euforia, invierte cuando todo el mundo tiene miedo. Ahora mismo, hay que vender.
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Pero no todo son malas noticias. En medio de este caos, hay una oportunidad real que no puedes dejar pasar: la inteligencia artificial. Pero hay que saber cómo invertir. Te voy a dar tres vías estratégicas.
La primera es invertir directamente en los desarrolladores. Aquí los gigantes mandan: Microsoft, socio de OpenAI y líder indiscutible. Google, con múltiples desarrollos propios. Y también Amazon y Meta. Son apuestas lógicas, pero no las únicas.
La segunda vía, y para mí la más inteligente, es la estrategia de los 'picos y palas'. Durante la fiebre del oro, quienes más dinero ganaron no fueron los mineros, sino los que vendían los picos, las palas y los vaqueros. En la revolución de la IA, la lógica es la misma.
Aquí tenemos a Nvidia. Sus GPUs son el corazón de la inteligencia artificial. Sin ellos, no hay revolución. Son los picos y palas del siglo XXI.
Luego está Taiwan Semiconductors (TSM), que fabrica los chips que diseña Nvidia. Son una pieza esencial e insustituible en la cadena de suministro.
Y no podemos olvidar a ASML. Esta empresa holandesa fabrica las máquinas de litografía ultravioleta extrema, máquinas únicas en el mundo, imprescindibles para crear los chips más avanzados. Sin ASML, no hay TSM ni Nvidia.
Otras empresas clave en esta infraestructura son Broadcom, Snowflake o Palantir. Son las que construyen las carreteras y los cimientos de esta nueva tecnología.
La tercera vía es la más sencilla: los ETFs especializados. Si no quieres complicarte eligiendo acciones individuales, esta es tu solución. Un ETF es simplemente una cesta que agrupa a muchas empresas de un sector.
Dos buenos ejemplos son el ETF AIQ, que incluye empresas como Palantir, AMD o Meta, y el ETF IGPT, que agrupa a 99 compañías del sector, entre ellas Nvidia y Google. Son una forma diversificada y directa de apostar por el futuro de la IA.
Así que, en resumen: el panorama macroeconómico es muy preocupante y apunta a una corrección severa. El rally actual es una trampa de euforia. Hay que reducir la exposición a los índices generales.
Pero la revolución de la IA es real y es la fuerza que sostiene todo. La forma de jugarlo es centrarse en las empresas que la hacen posible: los desarrolladores líderes, los proveedores de 'picos y palas' como Nvidia, TSM y ASML, o a través de ETFs diversificados como AIQ.
Ahora quiero saber tu opinión: ¿Crees que estamos ante una burbuja a punto de estallar o es el comienzo justificado de una nueva era tecnológica? Déjamelo en los comentarios.
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