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¿Venderías una acción que no para de subir para comprar otra que se ha desplomado un 30%?
Hoy te voy a enseñar por qué hacer justamente eso puede ser la decisión más inteligente para tu cartera. Vamos a analizar una empresa de altísima calidad en mínimos anuales y te daré 3 gigantes con dividendos a prueba de balas.
El mercado está en máximos históricos, impulsado por la locura de la inteligencia artificial. Pero mientras todos miran a Nvidia, hay oportunidades brutales que casi nadie está viendo. Y una de ellas acaba de caer un 30%.
La situación actual es una encrucijada. El S&P 500 cotiza con múltiplos que no veíamos desde 2021, y la euforia por la IA es total. Nvidia acaba de anunciar una inversión de hasta 100.000 millones en Open AI para crear centros de datos. Esto consolida su dominio y el del sector.
Pero esta euforia crea distorsiones. Por eso, una jugada táctica ahora mismo es vender acciones como ASML, que están cerca de máximos históricos con una valoración muy estirada, para rotar ese capital a empresas vapuleadas como Pepsi.
No te cases con tus acciones. El sesgo de anclaje, ese cariño que le coges a una acción que ha subido mucho, te puede costar una fortuna. Saber vender es tan importante como saber comprar.
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Ahora bien, antes de analizar la empresa que ha caído un 30%, hablemos de la base de cualquier cartera: los ingresos pasivos. Te traigo tres pilares que te pagan solo por tener sus acciones.
Primero, Johnson & Johnson. Un auténtico rey del dividendo. Lleva más de 60 años seguidos aumentándolo. Actualmente paga 5,20 dólares por cada acción. Es la definición de solidez y confianza.
Segundo, Altria. El gigante del tabaco. Podrá gustarte más o menos el sector, pero su dividendo es una locura. Más de 10 años creciendo sin parar y ahora mismo te paga 4,24 dólares por acción. Un rendimiento brutal para tu cartera de ingresos.
Y tercero, UPS. Aquí hay una historia interesante. La acción no lo ha hecho bien últimamente, está débil. Pero su dividendo es excepcional: 6,56 dólares por acción. Cuando una buena empresa pasa por un mal momento bursátil, los inversores de ingresos vemos una oportunidad de comprar barato un gran flujo de caja. Y hablando de comprar calidad en momentos de debilidad, más adelante te voy a desglosar el caso de una empresa espectacular que está justo en ese punto.
En esta misma línea defensiva, echa un ojo a Kenvue. Es la antigua división de consumo de Johnson & Johnson. Está en mínimos casi históricos, paga un buen dividendo y cotiza mucho más barata que sus competidores. Una jugada defensiva muy interesante.
Y ahora sí, vamos con esa empresa de crecimiento explosivo que está en rebajas: Chipotle Mexican Grill.
Ha caído un 30% en el último año y está en mínimos de 52 semanas. ¿Qué ha pasado?
La razón es doble: primero, una desaceleración en las ventas comparables. Esto mide cuánto venden los restaurantes que llevan abiertos más de un año, y es una métrica clave. Segundo, una caída en la confianza del consumidor en Estados Unidos. La gente tiene menos dinero y recorta gastos como salir a comer.
Pero no nos equivoquemos. Chipotle es un negocio de una calidad altísima. Tiene un crecimiento brutal, unos márgenes excelentes, muy poca deuda y una marca potentísima asociada a la comida saludable y rápida.
Fíjate en su competencia. Hay un nuevo jugador, Cava, con una propuesta similar. El mercado espera que crezca un 20% anual y por eso cotiza a un PER de 129 veces. Una locura. Chipotle, siendo un negocio mucho más probado, está ahora en una posición más razonable tras la caída.
Entonces, ¿es momento de comprar? A pesar de la corrección del 30%, la valoración sigue siendo exigente. Mi análisis sugiere que un punto de entrada estratégico para empezar a acumular acciones sería por debajo de un precio que nos dé más margen de seguridad. Hay que vigilarla de cerca. Su potencial de expansión abriendo nuevos restaurantes y la tendencia global hacia la comida saludable son vientos de cola muy fuertes a largo plazo.
En resumen: el mercado está caro, pero hay bolsillos de oportunidad. No te cases con tus ganadoras, rota hacia calidad que ha sido castigada, y construye una base sólida con empresas que te pagan por esperar, como Johnson & Johnson, Altria o UPS. Y mantén a Chipotle en tu radar.
Estaremos atentos a lo que diga Jerome Powell y a los datos de inflación. Si finalmente llega ese posible cierre de gobierno en EEUU, no te asustes. Históricamente no afecta mucho, y cualquier caída que provoque podría ser una gran oportunidad de compra.
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