Transcripción del Video
Ves caer a un gigante como Oracle y piensas: se acabó, la burbuja de la inteligencia artificial ha estallado. Pero, ¿y si te digo que mientras todos entran en pánico, la Reserva Federal acaba de encender la impresora de billetes a toda máquina? Hoy vamos a conectar estos dos puntos: el pánico en una empresa clave y la mayor señal alcista que el mercado podría recibir. Quédate, porque entender esto podría cambiar tu forma de invertir en los próximos dos años.
Empecemos por el epicentro del terremoto: Oracle. La empresa presenta resultados y sus acciones se desploman. El mercado entra en pánico. ¿La razón? Un dato brutal: la compañía está gastando el setenta y cinco por ciento de sus ingresos anuales en capex, en inversión. Su flujo de caja se vuelve negativo y Wall Street pierde la cabeza. Piensan que es una locura, un despilfarro.
Pero, ¿en qué están invirtiendo? En la infraestructura que va a sostener la revolución de la inteligencia artificial. Están comprando GPUs a espuertas y construyendo centros de datos a una velocidad nunca vista. El riesgo es evidente: la deuda de Oracle es alta y dependen de que sus grandes clientes, como OpenAI, sigan pagando la factura. El mercado hoy no quiere promesas de futuro, quiere ver el dinero contante y sonante.
Sin embargo, si miras más allá del titular alarmista, los datos operativos cuentan otra historia. Los ingresos de Oracle en infraestructura en la nube crecen a un sesenta y seis por ciento anual. Los ingresos por alquiler de GPUs, un ciento setenta y siete por ciento. Y aquí viene el dato clave: su backlog, es decir, los contratos ya firmados para el futuro, se ha multiplicado por cinco en un solo año, alcanzando los quinientos veintitrés mil millones de dólares. El mercado está debatiendo si esto es una burbuja especulativa o si Oracle está construyendo las autopistas de la economía del mañana. La realidad es que tienen doce meses, solo un año, para demostrar que esta inversión masiva se convierte en beneficios reales.
Ahora, alejemos el zoom. Mientras el mercado castiga a Oracle por invertir a lo grande, ocurre algo mucho más importante a nivel macroeconómico. La Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, ha vuelto a imprimir dinero. Sí, has oído bien. La era del ajuste cuantitativo, de la retirada de liquidez, ha terminado. Vuelve la expansión cuantitativa, el famoso QE. En palabras sencillas: están inyectando dinero en el sistema.
¿Por qué hacen esto? Porque los datos del mercado laboral empiezan a mostrar debilidad. Y la Fed ha dejado claro que entre una recesión o un poco más de inflación, elige la inflación. Históricamente, cada vez que la Fed enciende la impresora, los mercados bursátiles reaccionan como si les inyectaran combustible para cohetes. Es una de las señales alcistas más potentes que existen.
Ahora que entendemos el panorama general, la pregunta es: ¿dónde ponemos el dinero? No todo subirá igual. Y más adelante te voy a contar sobre una empresa que implementa IA y que casi nadie mira, una posible joya oculta. Antes de eso, si este análisis te está abriendo los ojos, dale un like a este video, me ayudas a seguir creando contenido directo y sin rodeos.
Entonces, ¿dónde están las oportunidades?
Primero, en la tecnología, pero siendo muy selectivos. Un ejemplo claro es Adobe. El mercado la ha castigado con la narrativa de que la IA va a destruir su negocio, pero sus fundamentales siguen siendo sólidos y su crecimiento es robusto. Ahora mismo, cotiza con un descuento interesante precisamente por ese miedo irracional.
Segundo, los mercados emergentes. Una política de dólar más débil, que es consecuencia directa de la impresión de dinero, beneficia enormemente a estos países. Aquí hay que mirar dos tipos de activos muy concretos. Por un lado, los aeropuertos. Son monopolios naturales, sus ingresos suelen estar protegidos contra la inflación y se benefician del crecimiento de la clase media. Por otro lado, la banca. Por ejemplo, bancos como Halik Bank en Kazajistán ofrecen rentabilidades altísimas sobre el capital y cotizan a valoraciones de derribo. Eso sí, invertir en emergentes exige diversificación. No puedes poner todos los huevos en la misma cesta por el riesgo político que conllevan.
Tercero, las empresas que son las 'pico y pala' de esta revolución. No solo las que fabrican los chips, sino las que ayudan a otras empresas a usar la inteligencia artificial. Compañías como Nagarro, una consultora de desarrollo informático, son las que están en las trincheras, implementando soluciones. Su potencial de crecimiento es enorme porque la demanda de sus servicios no va a hacer más que aumentar.
Finalmente, no podemos olvidar los activos refugio. Si la Fed va a imprimir dinero, la inflación es un riesgo real a medio plazo. El oro y las criptomonedas pueden actuar como una reserva de valor en ese escenario, protegiendo una parte de tu cartera.
Lo que quiero que te lleves de este video es que estamos en un momento complejo y lleno de contradicciones. Vemos pánico en empresas individuales como Oracle, pero al mismo tiempo, la mayor señal alcista posible por parte de la Fed. Esto garantiza una cosa: volatilidad a corto plazo. Muchos inversores minoristas están en el mercado y reaccionan de forma exagerada a las noticias.
La clave aquí es no seguir al rebaño. No vendas por pánico ni compres por euforia. Hay que analizar los datos fríos, entender el contexto macroeconómico y ser extremadamente selectivo. El mercado alcista que se proyecta para los próximos años, especialmente hacia 2026, será más amplio, pero no salvará a las malas empresas.
La verdadera clave es tener un plan y no reaccionar por miedo. Si quieres seguir profundizando en análisis como este, suscríbete al canal para no perderte los próximos videos.
Y ahora te pregunto a ti: ¿Crees que lo de Oracle es el inicio del fin para la burbuja de IA, o estás viendo la misma oportunidad que yo? Déjame tu opinión en los comentarios.