Transcripción del Video
Estamos en 2026 y la fiesta de la inteligencia artificial no tiene fin. ¿Sientes que llegas tarde mientras ves a Micron o a TSM subir como si no hubiera un mañana? Tranquilo. Mientras la multitud se agolpa para ver a las estrellas del rock, nosotros vamos a colarnos en el backstage, donde se mueve el dinero de verdad. Hoy no hablaremos de lo obvio, sino de lo inteligente.
Primero, pongamos las cosas en perspectiva. Las acciones de fabricantes de chips como Micron, Samsung o Taiwan Semiconductor están en la estratosfera. Los que fabrican las máquinas para hacer esos chips, como ASML, también. Comprar ahora estas compañías es como llegar a una fiesta a las cinco de la mañana. La música sigue sonando, sí, pero el suelo está pegajoso y ya solo quedan los muy valientes. El riesgo empieza a superar a la recompensa. Y es que toda esta euforia necesita un ingrediente fundamental, algo tan básico que el mercado, en su infinita sabiduría, parece haber olvidado. Y ahí es donde se esconde la verdadera oportunidad. Te lo cuento ahora mismo.
Hablemos de Shin-Etsu Chemical. Mientras todos se obsesionan con el chip final, se olvidan de que todos, absolutamente todos, están hechos de lo mismo: obleas de silicio ultrapuro. Shin-Etsu es el líder mundial indiscutible, con un treinta por ciento del mercado. ¿La analogía? Shin-Etsu no vende el pastel de moda, vende la harina. Y ahora mismo, todas las pastelerías del mundo quieren hornear a la vez. Mientras los fabricantes de chips ya han subido, esta empresa japonesa, sin deuda y con un PER forward de 18, apenas ha empezado a despertar. Están recomprando acciones y pagando dividendos, devolviendo casi un siete por ciento al accionista. Es la infraestructura silenciosa de toda la revolución.
Ahora bajemos un escalón más en la cadena de valor, al hardware aburrido pero esencial. Compañías como Dell Technologies. Sí, Dell. El mercado las ve como simples ensambladores de cajas sin grandes ventajas competitivas. Y en parte tiene razón. Pero Dell y otras similares son los fontaneros de la era digital. Nadie les invita a las fiestas de gala, pero sin ellos, todo el edificio de la inteligencia artificial se inunda. Dell está construyendo los servidores que llenan los centros de datos. Tras una reestructuración brutal, han reducido su deuda drásticamente y cotizan a un PER forward de 10. Diez. Con crecimientos esperados de doble dígito. Están devolviendo un ocho por ciento al accionista entre recompras y dividendos. El mercado desprecia lo que no brilla, y ahí está nuestra ventaja.
Otra idea que el mercado parece no procesar del todo: Qualcomm. Todo el mundo asume que la IA vivirá para siempre en la nube, consumiendo la energía de un país pequeño para funcionar. Un optimismo energético admirable, pero poco realista. La próxima frontera es la IA en el borde, en tu teléfono, en tu coche. Y ahí, Qualcomm es el rey. A un PER forward de 15, con una rentabilidad para el accionista del siete por ciento y una deuda mínima, Qualcomm está posicionada para cuando nos demos cuenta de que no podemos alimentar infinitos centros de datos. El mercado aún está castigándola por la historia de los módems de Apple, una herida ya más que descontada.
Por último, una prima hermana de Dell: NetApp. Se dedica al hardware de almacenamiento para la nube. Otro negocio teóricamente sin glamour. Pero de nuevo, los datos necesitan un lugar donde vivir. NetApp está bien gestionada, no tiene deuda y cotiza a un PER forward de 12, muy por debajo de su media histórica. Devuelve al accionista otro siete u ocho por ciento. Es otra de esas empresas de infraestructura crítica que el mercado ignora mientras persigue el último titular brillante. No la tengo en cartera, como Dell, pero la estoy vigilando muy de cerca.
Así que ahí las tienes. Cuatro ideas que se salen del guion. Shin-Etsu, la materia prima. Y Dell, Qualcomm y NetApp, las tuberías y los cimientos de esta revolución. No son tan emocionantes como Nvidia, de la que por supuesto sigo siendo un accionista convencido, pero el potencial de que el mercado reconoz-ca su valor es enorme. La verdadera habilidad no es comprar lo que ya ha subido, sino anticipar lo que va a subir.
Ahora te toca a ti. ¿Cuál de estas olvidadas te parece más interesante? ¿Crees que el mercado acabará dándoles la razón o que la fiesta seguirá solo para los nombres más conocidos? Déjame tu opinión en los comentarios, que me interesa mucho saber cómo lo ves. Nos vemos en el próximo vídeo.