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¿Crees que el mercado se está cayendo a pedazos? Pues yo estoy comprando.
Hoy te voy a explicar por qué creo que el pánico actual es una oportunidad. Veremos las 3 señales que me indican que Bitcoin y el S&P 500 están cerca de un suelo, la guerra silenciosa que podría cambiar al rey de la inteligencia artificial, y una empresa gigante que ha caído un 50% y que casi nadie está mirando.
Y todo se resume en una palabra: liquidez. El Tesoro de Estados Unidos acaba de abrir el grifo del dinero, y la historia nos dice qué suele pasar después con los activos de riesgo.
Vamos al grano. El ruido ahí fuera es apocalíptico. Pero si ignoramos los titulares y miramos los datos, la película cambia. Desde el 29 de octubre, el Tesoro de EEUU ha revertido la contracción de liquidez y ha empezado a inyectar dinero en el sistema. Más dinero en el sistema suele significar precios más altos para activos como Bitcoin, el S&P 500 y el oro.
Bitcoin ha liderado las caídas, sí. Pero ahora mismo el sentimiento es de miedo extremo. Hemos visto ventas forzadas y financiación negativa. Esto es muy similar a lo que vimos a finales de 2022, justo antes de que empezara a subir. Además, el ETF de Bitcoin al contado de iShares acaba de registrar su máximo volumen de negociación. Eso no es una señal de techo, es una señal de capitulación. Es el momento en que los últimos vendedores, desesperados, tiran la toalla. Para mí, esto grita que estamos muy cerca de un suelo.
Con el S&P 500 pasa algo parecido. La gente tiene miedo, pero el índice está cerca de máximos históricos. Los techos de mercado no se forman con miedo, se forman con euforia. No creo que estemos en un techo, sino preparándonos para el siguiente impulso alcista.
El mercado ya descuenta una bajada de tipos de interés en diciembre. Si esto se confirma, será más combustible para Bitcoin, Ethereum, el oro y la bolsa. Hay que tener los pies en la tierra, pero los datos apuntan a una recuperación.
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Ahora, hablemos de la otra gran narrativa: la inteligencia artificial. Muchos la comparan con la burbuja .com del 2000. Es un error. En el 2000, Cisco vendía routers. La demanda de conectividad a internet, aunque grande, era finita. Hoy, Nvidia, Google y otros venden capacidad de cálculo, venden inteligencia. Y la demanda de inteligencia es infinita. Esto no es una burbuja especulativa, es una revolución de la capacidad productiva.
Para los más jóvenes que me estáis viendo: pensad menos en buscar un empleo y más en crear un negocio usando estas herramientas. La capacidad de producción que nos da la IA es una oportunidad histórica.
Pero aquí viene lo interesante: el dominio de Nvidia no está garantizado. La batalla por la infraestructura de la IA se está intensificando. Google está pisando el acelerador con sus TPUs, que son chips especializados para inteligencia artificial. El mercado está empezando a ver a Google no solo como una empresa de anuncios, sino como un pilar fundamental en la nueva era tecnológica. Si sus TPUs ganan adopción, y parece que Meta podría usarlos, el equilibrio de poder cambia por completo. El cuello de botella en la oferta de chips de Nvidia no durará para siempre, y hay un ganador silencioso en esta transición. Más adelante te contaré quién se beneficia mientras todos miran a los dos gigantes.
No se trata de adivinar un único ganador, sino de entender que el sistema está cambiando. Empresas como Broadcom, que construyen chips personalizados, o incluso Amazon con sus propios chips Trainum, están posicionándose para capturar valor. Hasta Alibaba en China está mostrando un crecimiento enorme impulsado por su propia IA. El pastel es cada vez más grande y se reparte entre más jugadores.
Finalmente, vamos con esa empresa destrozada que mencioné al principio: Nadoris.
La acción se ha desplomado más de un 50% porque un ensayo para una pastilla contra el Alzheimer no funcionó. La reacción del mercado ha sido brutal y, en mi opinión, exagerada. Se ha ignorado por completo el resto del negocio.
El fracaso en Alzheimer no afecta a sus segmentos principales, como el de la obesidad y la diabetes. Este es un mercado gigantesco y en pleno crecimiento. Sí, Eli Lilly le está ganando terreno, pero hay espacio para varios jugadores. Es como pensar que solo puede haber una marca de refrescos en el mundo.
Además, Nadoris tiene un as en la manga: una versión oral de su exitoso medicamento Wegovi. Si consiguen ser los primeros en comercializarla, podría ser un catalizador potentísimo.
Lo más increíble es la valoración. Nadoris cotiza con el PER más bajo de los últimos 20 años. El PER es, de forma simple, el número de años que tardarías en recuperar tu inversión con los beneficios actuales. Un PER bajo indica que la acción está barata. Incluso con estimaciones de crecimiento muy conservadoras, mi análisis proyecta un potencial de subida de más del 40% en los próximos años. Y si las cosas van mejor de lo esperado, podríamos hablar de duplicar el valor actual, sin contar el dividendo.
Ojo, esto no significa que haya que meter todo nuestro dinero aquí. La prudencia es clave. Una exposición del 3-4% de tu capital es más que suficiente, a no ser que seas un experto en el sector farmacéutico.
Mi consejo final es que lleves un diario de mercado. Anota por qué tomas cada decisión. Cuando el pánico reina, tener tus ideas por escrito te ayuda a mantener la calma y a aprovechar las oportunidades que otros no ven.
La información más valiosa es la que se comparte. Si quieres seguir aprendiendo a navegar estos mercados, el mejor paso es suscribirte al canal. Y ahora te pregunto: ¿qué movimiento estás haciendo tú? ¿Estás comprando, vendiendo o esperando? Déjamelo saber en los comentarios.