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¡El mercado rebotó con una fuerza inesperada tras la brutal caída del viernes! Pero cuidado, porque no todo es tan simple como parece. Prepárense para un análisis crudo y sin filtros de lo que realmente está pasando y cómo esto impacta directamente en sus inversiones.
El pasado viernes cerramos con una fuerte sacudida en los mercados, impulsada por un informe de empleo estadounidense más débil de lo esperado y, para añadirle más picante, los nuevos aranceles propuestos por Trump. Pero la sorpresa ha llegado hoy: hemos visto un rebote inicial, lo que nos obliga a evaluar las perspectivas futuras. Y ojo, porque agosto es históricamente un mes débil para los mercados, un dato que no podemos ignorar al tomar nuestras decisiones.
Los mercados están digiriendo una avalancha de información: desde ese debilitado mercado laboral en Estados Unidos hasta las implicaciones de los nuevos aranceles, que especialmente afectan a Europa, al contrario que a México, que tiene acuerdos más ventajosos. Todo esto añade una capa de complejidad a un entorno ya de por sí volátil.
También hemos visto movimientos específicos en empresas importantes. Boeing, por ejemplo, está enfrentando una huelga laboral que añade incertidumbre a su futuro. Las ventas de Tesla en China han caído, un dato preocupante para el gigante de los vehículos eléctricos. En contraste, Palantir ha obtenido un contrato masivo de diez mil millones de dólares con el ejército, lo que ha generado un repunte en sus acciones. Analizaremos estas situaciones más a fondo.
En este contexto, la gestión del riesgo se vuelve crucial. Recuerden que un colchón de rentabilidad es importante porque, inevitablemente, vendrán periodos malos. Esto nos lleva a una pregunta fundamental: ¿Cuándo es el momento adecuado para vender acciones? Incluso esas empresas que nos han dado alegrías.
Haya una regla de oro: no vender una buena empresa a menos que haya una sobreevaluación clara o una burbuja. Reflexionen esto: si no tuvieran una acción hoy, ¿la comprarían? Esa simple pregunta puede cambiar su perspectiva. Es vital mantener las inversiones en buenas empresas a largo plazo. Pero si se detecta una situación de burbuja o riesgo elevado, considerar la venta, ya sea parcial o total, es una estrategia sensata. Por ejemplo, muchos preguntan por Nvidia: sí, está cara, pero no en burbuja. La decisión de venta ahí es opcional y depende de su estrategia personal. Hay que tener presente que el dinero va y viene, pero el tiempo, ese no vuelve, así que prioricen también su tiempo con las personas queridas.
Y al final te contaré la oportunidad que más ha sorprendido a los analistas, pero antes, veamos algunas situaciones interesantes.
Chain Bring B es una empresa cuya cotización actual está cerca del valor del libro. Hoy se considera una oportunidad de compra si su precio cae por debajo de los veinticuatro dólares, idealmente incluso por debajo del valor del libro, ya que en ese rango, muestra un potencial alcista claro.
Pero lo más inesperado viene ahora… Hablemos de Palantir. Esta empresa, como mencionamos, acaba de cerrar un contrato masivo de diez mil millones de dólares con el ejército. Las acciones subieron casi un dos por ciento con esta noticia, lo cual suena espectacular, ¿verdad? Pues, sorprendentemente, y esta es mi opinión como analista, no la considero una inversión atractiva para el largo plazo, a pesar del bombazo. Esto nos lleva a una reflexión profunda: ¿Estamos invirtiendo en la empresa correcta, o solo reaccionando a las noticias? Una buena noticia a corto plazo no siempre implica una buena inversión a largo plazo. Cada inversor debe tomar sus propias decisiones, pero yo, personalmente, no la añadiría a mi cartera en este momento. Es un ejemplo perfecto de cómo el sesgo cognitivo de contraste puede influir en nuestras decisiones. A veces, la acción más evidente no es la mejor.
Mientras tanto, y para entender la amplitud del mercado, empresas como Shark Ninja han presentado resultados positivos y se mantienen prometedoras, lo que refuerza la idea de que siempre hay focos de crecimiento. Por otro lado, índices como el S&P 500, aunque en máximos, están afectados por el impacto del eurodólar, algo a tener en cuenta en su estrategia general.
En resumen, el mercado ha dado un giro inesperado, pero la cautela sigue siendo clave, especialmente en un mes como agosto. Es momento de analizar bien, gestionar el riesgo y no dejarse llevar por el FOMO.
¿Tú qué opinas sobre estas empresas y el rebote del mercado? Comenta abajo, nos encantaría conocer tu perspectiva.
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