Transcripción del Video
Hola a todos. Si miras tu cartera hoy, probablemente sientas ese cosquilleo en el estomago que mezcla la euforia con un miedo irracional a que todo desaparezca mañana. Estamos en una situacion parecida a esa fiesta que ya va por las cuatro de la mañana. No sabes si el DJ va a poner el mejor tema de la noche o si la policia esta a la vuelta de la esquina para encender las luces y mandarnos a todos a casa con una resaca monumental. Hoy vamos a diseccionar que nos espera en dos mil veintiseis. Porque si, el mercado español ha batido récords y Wall Street parece ignorar la gravedad, pero el vertigo es una respuesta biologica muy sana cuando estas en la cima de una montaña rusa de tres años de subidas. Vamos a los datos para ver si el suelo es firme o si estamos caminando sobre nubes de purpurina financiera. El año que termina ha sido espectacular, especialmente para la bolsa española. Pero cuidado, que venimos de tres años consecutivos de subidas. El Ibex ha subido un ciento siete por ciento en los ultimos tres ejercicios. Invertir en el indice español ha sido mas rentable que tener un puesto de castañas en una ola de frio. El Standard and Poors quinientos ha subido un setenta y cinco por ciento y el Nasdaq, ese lugar donde la tecnologia cotiza a precios de ciencia ficcion, un ciento dieciocho por ciento. Es normal que te tiemblen las piernas. Nadie quiere ser el ultimo en salir de la habitacion cuando se acaba el oxigeno. La narrativa actual es la combinacion perfecta: tipos de interes bajando, una economia que se niega a entrar en recesion y la inteligencia artificial prometiendo que las maquinas haran el trabajo sucio mientras nosotros contamos billetes. Suena demasiado bien para ser verdad, y en finanzas, cuando algo suena como un cuento de hadas, suele haber un lobo escondido en el balance de algun banco. El gran riesgo no es que la inteligencia artificial no funcione, sino quien va a pagar la factura de medio billon de dolares al año que cuesta montarla. Construir la infraestructura de la inteligencia artificial ahora mismo es como intentar edificar una catedral usando solo tarjetas de credito con intereses variables. Si los costes de financiacion suben o si las grandes tecnologicas como Oracle o Nvidia no pueden mantener el ritmo de inversion, el castillo de naipes podria resentirse. Y ojo, que mas adelante os contare cual es el sector que podria salvar los muebles en Europa mientras el resto del mundo se pelea por los microchips. En Europa tenemos nuestra propia dinamica. Aqui no tenemos grandes tecnologicas que cambien el mundo, pero tenemos bancos y empresas electricas, lo que yo llamo el kit de supervivencia del inversor conservador. El Banco Central Europeo esta jugando al estilo del Cholo Simeone: partido a partido. Miran los datos y deciden si suben o bajan tipos segun sople el viento. Si la economia se sobrecalienta, no descartéis algun susto al alza en los tipos. A los bancos les encanta esto porque viven del margen, pero a tu hipoteca no tanto. El sector financiero pesa casi la mitad de nuestro Ibex. Si los bancos estornudan, la bolsa española pilla una neumonia de tres semanas. Hablando de riesgos, no podemos ignorar al elefante naranja en la habitacion: Donald Trump. Durante meses nos dijeron que sus aranceles serian el fin del comercio mundial. Al final, resulta que Trump ladra mas de lo que muerde. Los aranceles se han quedado en un diez por ciento de media. El mercado ya ha aprendido a jugar con este ruido. Los inversores ahora son como esos vecinos que ya ni se asoman a la ventana cuando oyen una alarma de coche. Pero esa autocomplacencia es peligrosa. La confianza excesiva es el ingrediente principal de todos los desastres financieros de la historia. Si todo el mundo esta convencido de que esto no puede caer, es que estamos muy cerca del borde. Prestad atencion a la deuda. El credito es el sistema circulatorio de la economia. En el momento en que alguien no puede pagar, se activa un efecto domino. Y aqui es donde entran los bancos en la sombra, esos fondos que no tienen los colchones de capital de la banca tradicional. Si hay un atasco ahi, la bola de nieve sera imparable. Por eso, el modelo de inversion clasico esta muriendo. Olvidaos de la vieja cartera sesenta cuarenta, sesenta por ciento acciones y cuarenta renta fija. Los grandes como BlackRock ya proponen un nuevo equilibrio: cincuenta por ciento bolsa, treinta por ciento bonos y un veinte por ciento en activos alternativos, incluyendo criptoactivos e infraestructuras. Diversificar hoy no es una opcion, es una medida de higiene mental. El bitcoin ha pasado de ser el juguete de unos pocos a un activo de referencia, impulsado en parte por la desregulacion que promete Estados Unidos. Pero recordad, la volatilidad de las cripto es como un viaje en licuadora: no es apto para estomagos sensibles. Entonces, ¿hacia donde miramos en dos mil veintiseis? En Europa, el sector de las utilities y las electricas como Iberdrola podria ser la gran sorpresa. ¿Por que? Porque todos esos centros de datos gigantes que necesita la inteligencia artificial consumen electricidad como si no hubiera un mañana. Alguien tiene que alimentar a la bestia y las energeticas europeas estan en la posicion perfecta para hacerlo. Tambien el sector defensa seguira siendo relevante. Es triste, pero la geopolitica manda y Europa se ha dado cuenta de que no puede depender de otros para su seguridad. En resumen, la recomendacion general es que hay que estar en el mercado. Estar fuera esperando una caida es como quedarte en la puerta de la discoteca esperando que baje el precio de la entrada: lo mas probable es que te pierdas la mejor parte de la noche. Pero entra con cabeza, diversifica y no te creas que los arboles suben hasta el cielo. La pregunta para vosotros es clara: ¿vais a seguir con la cartera tradicional o vais a dar el salto a ese veinte por ciento de activos alternativos que proponen los grandes fondos? Dejadme vuestra opinion en los comentarios y debatamos con los datos en la mano, no con el corazon. Nos vemos en el proximo analisis.